En el pasado sorteo de la Lotería de Navidad ocurrió un hecho extraordinario. No. No me refiero a que el Gordo salió prácticamente al final del sorteo, justo a las 13:00 horas, aunque sí tuvo bastante que ver. Me refiero al hecho de que la conocida
pedrea tuvo, aproximadamente,
10 premios más de los inicialmente previstos. Me refiero al alambres
extra que se tuvo que añadir a la décima tabla sin que nadie se percatara,
Lo que en un principio podría parecer fruto de la chapuza en la que estamos inmersos en España, en realidad ha sido fruto de las Matemáticas. Más concretamente de un estudio que se ha llevado a cabo durante los últimos meses por matemáticos y físicos de la Universidad Internacional de Andalucía (y que se publicará en breve en el
Journal of Independent Lotery and its Implications), en su sede de La Cartuja. Estos investigadores han llegado a una interesantísima conclusión. En este post vamos a exponerla y a analizarla.